sábado, 25 de septiembre de 2010

El lector que queremos, una mirada a la lectura en el aula

Pero, es importante decirlo, la “lectura” de mi mundo, que siempre fundamental para mí, no hizo de mí sino un niño anticipado en hombre, un racionalista
de pantalón corto.
(Paulo Freire, La importancia del acto de leer)

Leer es una actividad que desencadena una serie de procesos indispensables para hacer de dicha experiencia una práctica trascendente. En este sentido, la aplicación de modelos pedagógicos de enseñanza de la lectura va a determinar el perfil del futuro lector y su consecuente relación con la los diversos materiales de lectura. A continuación, transitaremos por algunas ideas en torno a la formación del lector y los componentes que intervienen en este acto. Nos detendremos a mirar desde varias perspectivas a la lectura, a saber, la perspectiva lingüística, la perspectiva psicolingüística y la perspectiva sociocultural, pues servirá para enmarcar la actividad docente en torno a esta actividad.

¿Qué se requiere para formar lectores en la escuela? Esta cuestión, presente de manera permanente, aviva el interés de los docentes y en no muchas ocasiones permite articular estrategias para su enseñanza y promoción. No obstante, sin ánimo de ser simplista se podría resumir este planteamiento en tres elementos: libros, lectores y mediadores. Son éstas las tres piezas que se imbrican con estrategias particulares que configuran a los lectores.

Los libros, infinitos, universales algunos, personales otros, son uno de los caminos para comenzar a transitar por la lectura. La presencia de los libros en los múltiples espacios de la escuela ejercerá sobre los lectores una infranqueable atracción. Los libros de calidad serán los primeros y más sólidos iniciadores en la labor de formación de lectores. Otro camino que enriquece la experiencia lectora y se aproxima a la diversidad, es el referido a la inclusión en el aula de revistas, afiches, folletos informativos, etiquetas de envases de productos masivos, etc. Estos son materiales pertinentes a los intereses y el contexto de los lectores. En este sentido, Paulo Freire nos dice que se lee el mundo; el mundo presente en todas las actividades que hacemos a diario, y es de esta manera como los lectores darían sentido a aquello que leen.

Los lectores, niños y niñas plenos de curiosidad, de ganas de saber y sobre todo de experimentar y vivir. Resaltamos estos últimos aspectos: experimentar y vivir. Según el Currículo del Subsistema de Educación Primaria Bolivariana se busca que los estudiantes de primaria sean capaces de leer, escribir, interpretar y ser críticos. Luego pasa a detallar grado por grado los enfoques desde los cuales se propone trabajar la lectura y la escritura. Se hace énfasis en las perspectivas cognitivas y psicolingüística, aunque se asume la necesidad de construir textos para diversos contextos y propósitos. En este orden de ideas, Solé (1996) define al lector activo como aquel que procesa, critica, contrasta y valora la información que tiene ante sí, que la disfruta o la rechaza, que da sentido y significado a lo que lee. Así, la lectura en la escuela se perfila como una actividad que requiere de la participación de los niños y las niñas quienes harán propios los múltiples encuentros con la palabra escrita.

Los mediadores, maestros, ingenieros de vanguardia responsables de tender puentes y tejer redes de lectura. A ellos corresponde articular lo que Aidan Chambers llama el círculo de promoción de la lectura. Son ellos quienes acercarán los libros y demás materiales de lectura, también apelarán a las experiencias individuales con la intención de construir y encaminar la diversidad de miradas, y organizar las acciones que los niños y las niñas llevarán a cabo durante el acto de leer. En consecuencia, los maestros permitirán conocer lo que es poco conocido, y se parte de una desconfianza que conduce más a examinar que a creer, más a interpretar que a reverenciar, más a construir que a copiar, (Solé, 1996). Hay que destacar que los maestros/mediadores deben considerar que el sentido de lo que leen no está solo en los textos, ni solo en los lectores, sino en la mezcla continua, en la integración de ambas.

Como resultado de la combinación de estos tres componentes: libros, lectores y mediadores se busca que los niños y las niñas sean capaces de estructurar sus propias estrategias de comprensión y producción de contenidos. Estas estrategias deben intervenir para dar sentido a aquello que leen. En otras palabras, se propone que la escuela desarrolle o implemente modelos pedagógicos que permitan el desarrollo de lectores competentes, creadores, activos capaces de resolver problemas y situaciones de comunicación.

Ahora bien, ¿qué se hace en las aulas?, ¿a qué se le da importancia? Si se entiende que la lectura es un proceso, y como tal una actividad multidimensional, es perfectamente comprensible que haya diversidad de enfoques para su enseñanza y promoción. En este orden de ideas Cassany se refiere a la perspectiva lingüística, la perspectiva psicolingüística y la perspectiva sociocultural, cada una de ellas aborda la lectura de una manera determinada, exige estrategias específicas y dan como resultado experiencias particulares.

La primera se centra en la palabra escrita, sus características, función y organización. En esta oportunidad el lector asocia lo dicho con elementos concretos; la decodificación es la competencia que impera. La segunda se refiere a la reconstrucción y construcción del significado, al proceso de comprensión propiamente dicho. Las competencias que intervienen en esta instancia se aproximan a la capacidad de elaborar inferencias y rescatar o activar conocimientos previos. Finalmente, la tercera perspectiva apunta a la polivalencia de la lectura y los textos que varía según la situación comunicativa y la intencionalidad. Así, los textos sirven para hacer cosas distintas, con retóricas diferentes y formulaciones diversas de los roles de lector y autor, (Cassany, 2009). En consecuencia, los lectores se destacan al integrar su experiencia individual a lo planteado en su lectura y es capaz de proponer nuevas posibilidades y experiencias.

Sin embargo, persisten las manifestaciones que los niños y niñas no leen, su comprensión es deficiente y en consecuencia la producción de textos no da cuenta del desarrollo de habilidades comunicativas. El ministerio de Cultura por vía del equipo de especialistas que formula el Plan Nacional de Lectura presenta en sus antecedentes la situación de la lectura en el país. Expone que los niños y niñas de seis a doce años están en la fase de alfabetización entendida ésta mucho más que como la capacidad para descifrar la palabra impresa: como la capacidad para comprender y utilizar la información en actividades cotidianas. Señala que en este grupo de edades se requiere de una educación que busque el afianzamiento de sus capacidades, hábitos y comportamientos lectores y de escritura. En consecuencia, se evidencia que las prácticas escolares aparte de bien intencionadas, no han sido todo lo efectivas que se proponen.

Para consolidar la lectura en las aulas se hace esencial promover la participación de los lectores. Ya se resaltaba la importancia de experimentar y vivir. Se sugieres que los lectores se incorporen a actividades en las que puedan verse en acción, probar las estrategias con el apoyo de su mediador y luego activarlas de manera autónoma.

Para ilustrar estas ideas planteamos las siguientes preguntas en relación a la novela Diana en la tierra wayúu de la autora venezolana Laura Antillano a manera de ejemplo de lo que podría ser un cuestionario tradicional:

• En el cuento, la expresión “amiguitos peludos” se refiere a...
Los gatos de la niña.
Peluches favoritos.
Niños con mucho pelo.
• ¿En qué año pasó el pirata Morgan por Maracaibo?
1670
1253
1430
• ¿Por dónde dice el cuento que entraron los piratas al Lago de Maracaibo?
Por el lugar más difícil de la bahía
Por el lugar más estrecho de la bahía
Por el lugar más amplio de la bahía

Por el contrario, se ofrece las siguientes actividades que apuntan a la participación y experimentación creativa de los lectores:

El tesoro pirata
Esta actividad va a consistir en encontrar un tesoro escondido mediante pistas ubicadas en sitios estratégicos; para ello se dividirá al salón en grupos. Cada pista, elaborada con elementos del cuento, llevará a la siguiente y al final se encontrará al tesoro pirata. Con esta estrategia se pueden recrear momentos y detalles de la narración como la vegetación, las tradiciones wayúu, las expresiones locales, etc.

¡EXTRA.. EXTRA!
Divide al salón en grupos. Proponga la dramatización de un noticiero de televisión en el que se comenten noticias, sucesos, etc., ficticios a partir de la historia leída. Se recomienda comentar con los alumnos la estructura y características de ese tipo de programas. Su puede incluso utilizar la variante del programa de Radio o también se puede diseñar una primera plana y pregonar las noticias.

Todo tiene solución
Diana en la tierra wayúu plantea algunas situaciones y problemas de la región zuliana, tales como el contrabando, el aislamiento de los pueblos indígenas, la contaminación del Lago de Maracaibo, etc. Proponga una investigación sobre estos y otros aspectos del estado Zulia, y organice una “asamblea estadal” para presentar planes de mejoramiento.

Sin duda que ambas son aproximaciones válidas a la comprensión de la lectura, pero lo que salta a la vista con la segunda propuesta es la intervención de los lectores en el proceso y la consecuente activación de destrezas y competencias que van más allá de lo lingüístico. Esto revela el carácter multidimensional de la lectura, el protagonismo del lector y el ineludible carácter social del acto de leer. Estas propuestas demuestran que se han desarrollado estudios en relación a los procesos de lectura; la intervención de múltiples disciplinas ha permitido ampliar los alcances de las estrategias y modelos de enseñanza. Mientras que en algún momento se había centrado este ejercicio en el texto, luego en el lector, ahora se enfoca el proceso en la relación que ambos ejercen en un contexto determinado.

Los docentes/mediadores serán los principales responsables de encaminar los modelos y estrategias hacia el lector que quieren formar y para ello hará uso de los recursos necesarios. A modo de conclusión se puede establecer que el camino hacia los futuros lectores estará mejor apuntalado en la medida en que se logre la participación de los niños y las niñas. En este orden de ideas, los docentes/mediadores serán los modelos a seguir, serán copartícipes en un recorrido a través de redes de conocimiento y placer. Serán los integradores de saberes individuales, el aula será el lugar donde las lecturas particulares convergen para hacer una lectura colectiva, significativas para todos. Una experiencia inolvidable.



Referencias

Banco del Libro (2001). Escuelas para la lectura. Caracas: Banco del Libro

Solé. I. (1996). Leer, lectura, comprensión: ¿hemos hablado siempre de lo mismo? En: Darnés.
A (comp). ( 2001) Comprensión Lectora. Caracas: Editorial Laboratorio Educativo.

Cassany. D (comp.)( 2009) Para ser letrados. Barcelona: Paidós
Currículo del Subsistema de Educación Primaria Bolivariana. [Documento en línea]. Disponible en: http://maestravenezolana.com/ioficial/sist_bolivariano/index.html [Consulta: 2009, diciembre 8].
Ministerio de Educación Cultura y Deporte. (2002). Plan Nacional de Lectura (2002-2012). Todos por la lectura. Acción Pedagógica. (17), 106-117.

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